Navidad, el signo contradictorio.

Publicidad

“Y Simeón los bendijo, y dijo a María su madre: He aquí, esto está puesto para caída y para levantamiento de muchos […] y para señal de contradicción”

No podría haber otra manera para que Dios se encarnara en la historia humana sin ser visto como una contradicción. La naturaleza divina de Cristo contradecía el mundo caído como nuestro.

Esta contradicción, impuesta a este niño como predicción de Simeón, siempre ha sido una verdad conceptual dentro de la historia de Jesús que fue el Cristo, y después del Cristo que en la historia fue Jesús.

Este niño contradice a los renombrados teólogos de Jerusalén que fueron capaces de descifrar las profecías mesiánicas, interpretando a Miqueas que tal advenimiento sería en Belén; Pero no fueron capaces de seguir a los paganos que recibieron la revelación en sus corazones y siguieron en la fe guiados por las estrellas;

Publicidad

Este niño, en señal de contradicción, confundió a reyes y sacerdotes, lo que provocó su caída y encumbrar a los humildes y desconocidos gentiles de Mesopotamia.

Este niño, en señal de contradicción, demostró que los Reyes no sólo nacen en palacios, de oro o de plumas, sino que de la gente sencilla, siempre acuden a la revelación del Eterno.

Este muchacho, en señal de contradicción, hace que los hombres de conocimiento actúen con indiferencia y de poder y tronos que lo odien.

Este chico, como signo contradictorio, dividió la historia.

Confundió a los sabios, derribó a los poderosos y elevó a los humildes, porque es la caída o elevación de muchos.

¡Porque la Palabra de la Cruz es locura! Locura porque se contradice.

Este Hombre trajo la novedad de la vida, el evangelio, las buenas nuevas, y lo que es exaltado en los hombres y abominación delante de Dios, y lo que muchas veces aborrece a los hombres, es exaltado a los ojos del Señor.

En señal de contradicción, lo que dijo SÍ dijo que NO, y lo que dijo NO dijo SÍ.

Y muchas veces expresó “lo decían los antiguos, pero yo os lo digo”.

Un hombre Dios, un hombre Dios – contradictorio.

El Evangelio contradice al mundo, la buena nueva trae novedad de vida porque hace de la vida no una cosa nueva, sino una vida nueva. Es vino nuevo para nuevos destinatarios, es Dios en vida con vida nueva, es corazón nuevo para lo nuevo de Dios. Todo, todo… Siempre vino, viene y vendrá contradictorio.

Es imposible ser suyo, servirle, ser habitado por Él sin que vuestra vida sea contradictoria con el mundo.

Feliz Nueva Vida que contradice al mundo. Feliz Navidad que trae lo nuevo en la vida.


Fabiano Moreno